Mi orgasmo visual.

Los que me conocéis quizá me hayáis oído hablar de mi orgasmo visual. Aunque también puede ser que lo haya mantenido muy en secreto y sólo mi pareja conozca ese punto… 😉

No quiero que nos pongamos cachondos ya que el tema del que escribo hoy no tiene nada que ver con sexo. ¡Lástima! Hoy quiero explicaros en qué consiste ese placer que consigo solamente mirando.
Por supuesto no hablo de un orgasmo tal cual sino de la agradable sensación que tengo al fijarme en cosas concretas.

Pues ese cosquilleo que me aporta felicidad, bienestar y sensaciones varias, lo tengo cuando contemplo ciertas combinaciones de colores. Esas combinaciones pueden estar en la ropa, en objetos puestos al azar, en el paisaje o en un cuadro. Etc…    Para poner un ejemplo: Una planta verde intenso dentro de una maceta de color azul claro me “pone”. O ver una mesa de madera clara con un libro rosa encima me encanta. También siento satisfacción al observar un espacio con varias texturas y colores, o al detenerme delante de una cama recién hecha con sábanas blancas y un cojín sencillo encima.

Estos momentos de placer solitario los solía tener a menudo cuando aún no era madre. Si estaba sola en casa, recogía primero y luego me daba un paseo por las estancias buscando esas combinaciones que me tranquilizan o emocionan. Sin embargo desde que tengo hijos esa diversión ya no es frecuente y ha quedado enturbiada por un desorden constante. Una multitud de juguetes, libros, baberos y chupetes que muestran combinaciones de colores imposibles, chillones y, a menudo, sucios. Me aportan de todo menos paz.

Al principio me costó acostumbrarme a esa explosión de color y caos que invadió nuestra casa. No conseguía ver combinaciones agradables en ningún lugar. Ese libro rosa sobre una mesa de madera ahora estaba junto a una pieza de puzzle o un resto de galleta. Podía haber dado preferencia a mi hobby (¿o manía?) y dedicarme a ordenar día y noche para que volvieran a relucir mis combinaciones perfectas pero eso era tiempo que luego perdía para estar con mis hijos.

Así, agobio tras agobio, llegué a la solución perfecta. Dejar que la casa esté desordenada permitiendo que sea una casa para niños, pero tener ciertos “puntos” distribuidos por los cuartos que me aportaran tranquilidad.

Y contacté a Mireia Ruiz. Para comenzar esta nueva etapa del desorden y celebrar que éramos padres caóticos pero felices le encargué a esta artista que pintara un cuadro que me aportara paz. Le enumeré unos cuantos colores que me agradaban y le pedí que: “cuando esté estrenada y necesite un respiro quiero mirar la obra y sentir felicidad, libertad y calma.”

Mireia se puso manos a la obra y yo en casa iba creando rincones para “sentir placer.” Compré plantas y las puse en macetas de colores concretos, mi chico trajo jarrones blancos de su tienda vintage y vaciamos estanterías y mesas para dejar todo lo más simple posible. Si el suelo está lleno de juguetes necesito que el resto esté casi vació.

Y por fin, tras una espera (que se me hizo algo larga), el cuadro llegó a casa.

Y con el cuadro, llegó la calma. Y los orgasmos. Orgasmos visuales, claro.  De los otros ya veremos. 😉

Y ahora, con vuestro permiso, os dejo algo colgados pero es que tengo que aprovechar este momento a solas para intimar con “él” antes de que lleguen los peques a casa.

 

¡Mhhhhhhhhh……..!

nsta_58_3
El cuadro en proceso.

 

orgasmovisual
Sintiendo el orgasmo visual.

 

comedorcuadrothea
Malísima luz estos días en mi casa…. Pero así queda el cuadro. Puro placer.

 

2 comentarios sobre “Mi orgasmo visual.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s